Biografía artística

Que Manel Ferrer (Barcelona, 1940) pertenece a una generación de historietistas de sólidas raíces lo demuestra el hecho de que su increíble capacidad gráfica le ha permitido nadar cómodamente en aguas muy diversas. Empezó, como todos los que se iniciaban profesionalmente en la historieta en los años seseenta, colaborando para una agencia de dibujantes (Selecciones Ilustradas), donde aprendió el oficio edificando su grafismo desde la base e ilustrando muchos cómics, de géneros como el western o la ciencia ficción, e iniciándose también en el humor con chistes y tiras mudas pensadas para el mercado internacional. Entre tanto, en publicaciones catalanas como Cavall Fort, concentraba cada día más su atención en el estilo caricaturesco, ilustrando series propias (Els Cepats, 1967) o ajenas (De Balaguer a Kum Ram, guión de Marta Novell, 1969). En 1973 ya aparecía como un autor decididamente inspirado en el terreno del humor gráfico, dando vida a Tarzanilo, una versión bufa de Tarzán realizada para la colección Siglo XX de la editorial Euredit. La parodia, precisamente, ha sido uno de los géneros que más ha trabajado Manel, siempre dirigida a iconos de la cultura popular y, muy especialmente, a personajes de cómic, tanto nacionales (Capitán Trueno) como extranjeros (Flash Gordon, Popeye o Conan).
La transición democrática nos descubre a un Manel abriendo muchos frentes profesionales, madurando su característico dibujo de figuras redondas y trazo versátil en sus colaboraciones para revistas como Barrabás, Por Favor, Muchas Gracias, Nacional Show, Eh!, Mata Ratos o El Papus (en algunas de ellas llegó a ejercer de director artístico). Será precisamente en El Papus donde creará a sus personajes más populares y entrañables, Manolo e Irene (1978), una pareja que, con el tiempo, se amará, se separará y vivirá un buen trecho de aventuras cotidianas, llegando incluso a protagonizar su propia revista, que Manel, junto a El Cuervo, escribía e ilustraba en su totalidad. Con el título de El Manolo y la Irene, la particular pareja de Manel Ferrer acaba en El Jueves en 1990, y uno de ellos, Manolo, conseguirá serie propia en otro semanario de la casa, Puta Mili (1992). Manel creará también para El Jueves otro personaje, Sebas, un dibujante de historietas cuyas neuronas andan ocupadas en un solo pensamiento: el sexo.
La ya comentada variedad de registros de Manel y su prolífica carrera le han permitido además dibujar cómics publicitarios y series para la prensa infantil, como las que publicó durante un tiempo en los suplementos de El Periódico (El Tebeo de El Periódico) y El Mundo (Mini Mundo).

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